
MG S6 EV llega con gran salto de calidad… pero se les va de las manos el precio
El MG S6 es una alternativa más premium y de más tamaño respecto al MG S5. Pero el salto también ha llegad en unos precios que ponen al SUV chino a la altura de sus rivales occidentales, lo que sin duda hará a más de uno replantearse su compra.

Cuando MG presentó el MG S6 EV, muchos esperaban un SUV familiar que mantuviera una de las grandes bazas históricas de la marca: una relación precio-producto difícil de batir. Sin embargo, aunque el planteamiento del modelo es claramente más ambicioso que el del MG S5 EV, lo cierto es que el precio se ha ido bastante arriba, hasta el punto de generar dudas razonables sobre su posicionamiento.
El MG S6 EV se sitúa de lleno en el segmento D gracias a sus dimensiones: 4,71 metros de largo, 1,91 metros de ancho y 1,66 metros de alto. Es un coche claramente más grande que el S5 EV y eso se nota tanto por presencia exterior como por habitabilidad interior. MG ha querido dar un paso adelante en imagen, con un diseño más serio y maduro, alejándose del enfoque de modelo de acceso que tenía buena parte de su gama eléctrica.
Por dentro, el salto de calidad es evidente. El ambiente es más cuidado, con materiales mejor resueltos, ajustes más sólidos y un diseño que busca transmitir una sensación más cercana a marcas generalistas consolidadas. Destacan el cuadro digital de 10,25 pulgadas y la pantalla central de 12,8 pulgadas, acompañados de algo que se agradece: controles físicos para funciones básicas, evitando dependerlo todo del sistema multimedia. En equipamiento, MG ha sido generosa, incluyendo elementos como asientos calefactados y ventilados, techo panorámico o visor frontal, detalles que no siempre son habituales en este rango de precios.

Hasta aquí, todo encaja. El problema aparece cuando se mira las tarifas en sus primeros mercados, como Países Bajos. Allí, el MG S6 EV arranca en 45.750 euros, lo que supone casi 12.000 euros más que el S5 EV. Es una diferencia muy considerable, incluso teniendo en cuenta el mayor tamaño, el mejor acabado y el enfoque más familiar. A ese nivel de precio, el S6 EV ya no compite solo con otras marcas chinas o propuestas emergentes, sino con modelos muy asentados en el mercado europeo.
La versión de acceso, denominada Luxury Long Range, monta un motor eléctrico de 245 CV y 350 Nm, junto a una batería NMC de 77 kWh que homologa una autonomía de hasta 530 kilómetros. Son cifras correctas y competitivas, pero no especialmente destacables para un coche que se acerca peligrosamente a los 46.000 euros. Además, la potencia de carga rápida se queda en 144 kW, 38 minutos para pasar del 10 al 80%, un dato que empieza a quedarse corto frente a rivales directos que ya superan claramente esa cifra y permiten reducir tiempos de recarga en viajes largos.
Por encima se sitúa el MG S6 EV Luxury Dual Motor, con dos motores eléctricos y una potencia conjunta de 362 CV y 540 Nm. Es la opción para quien busca mejores prestaciones, aunque la autonomía baja hasta los 485 kilómetros. En ambos casos, el peso máximo remolcable es de 1.500 kilos, un punto positivo para quienes necesitan cierta capacidad de arrastre, algo no tan habitual en coches eléctricos de este tamaño.

Podemos comparar estas cifras con las de un MG S5 que en su versión Long Range monta una batería de 64 kWh y 480 km de autonomía WLTP. La carga rápida es prácticamente la misma, 140 kW, completando la carga del 20 al 80% en 28 minutos. Como vemos, las diferencias no son tan grandes.
En términos de espacio, el S6 EV cumple con nota en las plazas traseras, ofreciendo buen hueco para piernas y cabeza, lo que lo convierte en un coche claramente orientado a un uso familiar. El maletero, con sus 464 litros (453 litros en el caso del S5) no destaca tanto como cabría esperar por dimensiones exteriores, aunque se ve compensado en parte por la presencia de un pequeño compartimento delantero en algunas versiones.
El MG S6 EV es, en definitiva, un coche más serio, más completo y claramente mejor que el S5 EV en casi todos los aspectos. El problema es que ha perdido parte del atractivo que hacía diferente a MG: ese punto de ventaja en precio frente a rivales más conocidos. Con tarifas tan cercanas a modelos como el Tesla Model Y o el Skoda Enyaq, la pregunta es inevitable: ¿compensa realmente este salto de precio? MG ha subido el listón, sí, pero también ha entrado en un terreno donde ya no basta con ofrecer “mucho por el dinero”.



